La masacre de Camargo pone a temblar hasta a los coyotes

Misael Salazar F.

La compleja frontera entre México y Estados Unidos siempre termina siendo sinónimo de muerte.

12 agentes de inmigración se hallan bajo investigación por la masacre

Por estos días y desde el pasado 23 de enero, muchos ojos se hallan puestos sobre Camargo, un municipio del convulsionado Estado de Tamaulipas (fronterizo con Texas), donde ocurrió la masacre de 19 migrantes que aún no se han logrado identificar porque los dejaron calcinados.

Como no se sabe quiénes son los migrantes asesinados, tampoco se sabe quién los mató ni por qué razón.

La primera pregunta: ¿Quiénes son?

Ni siquiera las autoridades conocen la identidad de los infortunados, porque los cadáveres quedaron totalmente calcinados.

Escasamente se sabe que dos de los 19 migrantes asesinados eran guatemaltecos y dos mexicanos. De los restantes 14 no hay señales de identificación.

El gobierno de Guatemala ha pedido a su par mexicano que el hecho no quede impune. No solo porque dos de los identificados son guatemaltecos, sino porque representantes de comunidades indígenas del país centroamericano, creen que el resto de los muertos también son de origen guatemalteco. Todos los19 muertos perseguían el mismo sueño de millones de latinoamericanos: Cruzar victoriosos la frontera para llegar a Estados Unidos, donde esperaban comenzar una nueva vida.

Segunda pregunta: ¿Quién los mató?

Como no se sabe a ciencia cierta quiénes son las víctimas de la denominada masacre de Camargo, tampoco se conoce quiénes fueron los autores de su muerte.

Los cadáveres quedaron totalmente calcinados

Por ahora hay 12 agentes de la inmigración mexicana detenidos y pasados a la orden de la Fiscalía de Tamaulipas.

Pero no significa que ellos hayan sido los autores de la masacre de Camargo. O al menos debe haber otros implicados, porque son muchos los grupos ilegales que operan en la porosa frontera mexicano-estadounidense.

Una hipótesis sugiere que los 19 infortunados migrantes se hallaban en una casa bajo protección de Cartel del Golfo, una organización delictiva que no solo trafica con droga, sino también con seres humanos a lo largo de la frontera mexicano-estadounidense.

La masacre habría sido obra del Cartel del Noroeste, rival del Cartel del Golfo en la disputa de droga, rutas, migrantes y muchos otros delitos.

Los “Coyotes”, personas dedicadas a buscar migrantes hasta colocarlos en la propia línea fronteriza mirando a los Estados Unidos, también se hallan en la mira de los investigadores. Generalmente, estos, los “Coyotes”, trabajan en coordinación con los integrantes de los grupos delictivos (carteles), que controlan la amplia, como peligrosa frontera.

Los 12 agentes de la inmigración mexicana detenidos y puestos a la orden de la Fiscalía, tenían bajo su responsabilidad al menos una de las camionetas donde hallaron los cadáveres calcinados.

Y se sabe, también, que muchas veces los funcionarios policiales y de inmigración, “trabajan” con los “Coyotes” y los carteles en el multimillonario negocio que significa la frontera por donde transitan miles de migrantes en busca de los Estado Unidos.     

Tercera pregunta: ¿Por qué los mataron?

Tampoco está pregunta tiene respuesta.

Lo más probable es que los infortunados migrantes cayeron un territorio disputado por varios grupos delictivos.

Se hallaban bajo protección del Cartel del Golfo y los mató el Cartel del Noroeste. Pero, seguramente, si hubieran estado bajo protección del Cartel del Noroeste, hubieran caído asesinados a manos del Cartel del Golfo.

Lo que parece cierto es que los migrantes fueron objeto de disputa entre los grupos delictivos que controlan la frontera. Y en esa frontera, nadie parece tener asegurada la vida.

Como vemos, lo único que sobran son preguntas en la masacre de Camargo y nadie parece aportar una sola respuesta, al menos por ahora.

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