Tiempos duros le vienen a Kamala Harris

MIsael Salazar F.

Cerca de 9.000 migrantes hondureños marchan hacia Estados Unidos con la esperanza de que el nuevo presidente, Joe Biden y su vicepresidenta, kamala Harris les permitan el acceso.

Unos 9.000 migrantes hondureños quieren llegar a EEUU (Foto: www.laopinion.com)

Pero antes de que ello suceda, si es que sucede, los migrantes tiene que sortear los gases lacrimógenos que contra la caravana lanzan desde este lunes los integrantes del ejército guatemalteco, en un esfuerzo por dispersarla y hacerla regresar a casa.

Y si lograran superar los gases y la negativa de Guatemala, aun los migrantes deben enfrentarse a la orden de Andrés Manuel López Obrador quien este lunes decidió militarizar la frontera para impedir el acceso de la caravana migrante, donde hay muchos niños.

La caravana se ha fraccionado. En un gran grupo hay unos 6.000 que son rechazados por los organismos militares guatemaltecos, utilizando para ello los gases lacrimógenos.

Hay otro grupo, un poco más adelante, conformado por 3.000, que pudo avanzar, pero igual fue detenido y recibe la orden de los uniformados guatemaltecos de retroceder hasta su lugar de origen, San Pedro Sula, en Honduras, de donde partieron el pasado fin de semana.    

¿Qué dice Biden?

Biden, que este miércoles asume como presidente de los Estados Unidos, no ha dicho nada sobre la multitudinaria caravana que lleva pancartas pidiéndole que los deje entrar a Estados Unidos. Obviamente, si el presidente entrante no ha dicho nada, menos la vicepresidenta Kamala Harris, en quien muchos migrantes tienen puestas sus esperanzas.

Lo que si saben los migrantes que integran la caravana es que Biden tiene listo un proyecto que entregará la naturalización a unos 11millones de inmigrantes indocumentados que actualmente residen en los Estados Unidos.

Y esperan, los mismos integrantes de la caravana, que este miércoles, con motivo de la toma de posesión de Biden y Harris, alguna referencia hagan a su situación que ya empieza a ser dramática, pues no tienen comida, ni agua, solo esperanzas. Lo único cierto es que tienen que enfrentar al ejército gualtemalteco y si logran superar este impase, los espera el ejército mexicano por orden de Andrés Manuel López Obrador.

Este, el de los migrantes, es uno de los asuntos claves que tendrá que resolver la nueva administración y en especial la nueva vicepresidenta, que encarna la esperanza de la población negra y migrante, de las cuales es su representante en el nuevo gabinete.

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