Ganó el admirador de »El Pirata». (José Rujano fue el campeón de la XXXIX Vuelta al Táchira en Bicicleta, 2004) XXXIX

Crónica tomada del libro: Vuelta al Táchira en Bicicleta. (53 Años de Historia), escrito por el periodista Misael Salazar Flórez

A disputar la Vuelta al Táchira del año 2004 llegó un muchacho de diminuta figura que no alcanzaba a pesar 50 kilogramos.

Había nacido en Santa Cruz de Mora, la misma población que vio nacer a Leonardo Sierra, el primer ciclista venezolano en conquistar Europa.

De hecho, José Humberto Rujano era admirador de Sierra, como admiraba a «El Pirata» Marco Pantani. A los dos los veía correr el Giro de Italia y el merideño soñaba con ser uno de esos guerreros expertos en librar largas y durísimas batallas en las extensas travesías europeas.

Mientras se materializaba su sueño, Rujano recogía café en las plantaciones de su pueblo natal. Al menos hasta cuando dejó la agricultura para dedicarse de lleno al ciclismo, el pequeño corredor ostentaba la marca de mayor número de plantas recogidas en un día. Luego se dedicó a batir otros récords y a imponer otras marcas. Alternaba la recolección de café con los entrenamientos en las duras trepadas merideñas, pues La Laguna de Mucubají se halla a más de 3000 mil metros sobre el nivel del mar y el Pico El Águila se halla a más de 4000 metros. Estas duras jornadas de entrenamiento, más su pequeña figura (1,62 metros de estatura y 48 kilos de peso) y las ganas inmensas de ser como Leonardo Sierra o como Marco Pantani, fueron convirtiendo a Rujano en el gran escalador venezolano que llegó a ocupar el tercer lugar en el Giro de Italia, a conquistar la montaña de la segunda prueba más importante del mundo después del Tour de Francia y a ganar la etapa reina de tan exigente carrera.

Tras el título de novato

Rujano tenía escasos 22 años cuando llegó a la Vuelta al Táchira del 2004, de la mano del equipo Selle Italia y su técnico Gianni Savio. Corrió la Vuelta al Táchira del 2000, ganó la última etapa y fue tercero en la general. Con la edad y la experiencia que poseía, aspiraba al menos ser el campeón de los novatos. Y si las fuerzas y la suerte le ayudaban, podría intentar ganar la Vuelta al Táchira en Bicicleta.

La carrera comenzó en Maracaibo el 10 de enero del 2004, con victoria para el colombiano Marlon Pérez. Rujano apenas se ubicó en el puesto 30 de la clasificación general. Entre la capital zuliana y Mene Grande se corrió la segunda etapa ganada por Miguel Ubeto y Rujano se hallaba relegado al puesto 36 de la clasificación general.

La tercera fue una fracción larguísima (178 kilómetros), entre Cabimas y Valera donde volvió a ganar Marlon Pérez, quien también reconquistó el liderato. El meri­ deño ganó algunos puestos y ahora se ubicaba en la casilla 23 de la general.

El pequeño corredor llegó a la vuelta en busca del título de los novatos y se llevó el máximo trofeo

Entre El Dividive y Santa Cruz de Mora se disputó la etapa más larga de la vuelta (198 kilómetros) con la victoria y el liderato para Honorio Machado. Rujano llegó al puesto 18 de la general.

Etapa y liderato para Rujano

La quinta fue la etapa y el inicio del reinado para el diminuto ciclista de Santa Cruz de Mora. Ganó la etapa El Vigía-Mérida y se colocó la camiseta de líder. Con­ servó esta posición en la sexta etapa entre Tovar y La Grita donde ganó «El Gato» Medina y se mantuvo de líder en la fracción séptima que ganó el colombiano Raúl Gómez y en la octava etapa que llegó al Cerro El Cristo donde ganó Freddy González de Colombia.

No había manera de destronar al sucesor de Leonardo Sierra. José Chacón ganó el circuito en San Cristóbal, pero Rujano siguió siendo el líder. César Salazar ganó la etapa 10 que culminó en Pregonero y la fracción 11 que finalizó en San Rafael de El Piñal. El líder era José Rujano.

Entre Palmira y Rubio se cumplió el décimo segundo trayecto y allí volvió a ganar Freddy González, siempre con el liderato para Rujano. La etapa 13 fue una crono escalada entre San Cristóbal y El Chorro El Indio donde se impuso el líder Rujano, consolidando así su aspiración de ganar la vuelta.

Finalmente se corrió la fracción entre Peribeca y San Cristóbal donde el colombiano Marlon Pérez repitió la victoria, pero José Humberto Rujano, el pequeño ci­ clista que impuso récord recolectando café y que llegó a la vuelta a pelear el título de los novatos, terminó siendo el campeón de la trigésima novena Vuelta al Táchira en Bicicleta.

Comenzaba así una gloriosa carrera deportiva donde Rujano lograría cuatro títulos de la vuelta al Táchira, un título de la vuelta a Colombia, un campeonato en el Tour de Langkawi, un tercer lugar en el Giro de Italia, junto al campeonato de la montaña y el máximo trofeo en la etapa reina de la competencia. El camino victorioso del merideño apenas comenzaba.

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