Otro antioqueño sube a los altares. (Hernán Darío Muñoz gana la edición XXXVIII de la Vuelta al Táchira, 2003). XXXVIII.

***Crónica tomada del libro: Vuelta al Táchira en Bicicleta. (53 Años de Historia), escrito por el periodista Misael Salazar Flórez

Cuando llegó el mes de enero de 2003, Venezuela se hallaba en medio de una grave crisis política y económica.

La patronal Fedecámaras, junto a la cúpula de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y los grandes medios de comunicación del país, se pusieron de acuerdo desde el año anterior para llamar a un gran paro nacional exigiendo la renuncia del presidente constitucional de los venezolanos, Hugo Rafael Chávez Frías. El paro fue convocado, pero nunca desmontado, de manera que cuando llegó el momento de realizar la Vuelta al Táchira, el evento ciclístico quedó atrapado en medio de la tormenta política.

Esta fue la vuelta que quisieron suspender debido al paro que habían convocado en busca de

la renuncia del Presidente Hugo Chávez

La vuelta se montó de prisa. No había el ambiente de otros años, ni el ánimo, ni el entusiasmo. La televisión y los grandes medios impresos y radiales también le aplicaron el veto a la vuelta, como se lo aplicaron al gobierno. Con todo y estos inconvenientes, se realizó la trigésima octava vuelta al Táchira y el evento ciclístico no perdió la continuidad. La necedad de algunos, pudo más que el interés político de otros.

Pese a la difícil situación política, llegaron a disputar la vuelta pedalistas de Colombia, México, Guatemala, Cuba, Costa Rica y Venezuela, con escasos 5 clubes, producto de la misma crisis que vivía el país: Triple Gordo de Barquisimeto, Alcaldía de Socopó, Café Flor de Patria de Trujillo, Lotería del Táchira y un combinado del Instituto del Deporte Tachirense. En total eran 110 pedalistas quienes debían recorrer 1.893 kilómetros en 14 trayectos. Era, con todo y el ambiente enrarecido, una de las vueltas más largas disputadas en toda la historia de la carrera.

Comienza la vuelta atípica

La trigésima octava edición de la vuelta comenzó con un circuito en la Avenida Bolívar de Barquisimeto, donde ganó César Salazar y, por ende, se puso la camiseta de líder. La segunda fracción se corrió entre Quibor y Acarigua y entre Acarigua y Barinas se impuso el cubano Diócenis Valdez, quien también asumió el liderato de la prueba.

El isleño mantuvo su condición de líder en la cuarta fracción entre Socopó y Santa Ana del Táchira, donde ganó Manuel Guevara, después de 5 horas y 28 minu­ tos de carrera y en la quinta etapa que partió de Táriba hasta El Vigía, donde ganó el propio líder.

Hernán Darío Muñoz asumió el liderato en la etapa contra reloj y llegó al Velódromo con el título de la Vuelta.

La sexta etapa de la vuelta se disputó entre Santa Bárbara y Mérida y allí le correspondió la victoria al colombiano Rúber Alveiro Marín, quien también se alzó con el liderato y lo mantuvo en la séptima etapa de 144 kilómetros que partió en Santa Cruz de Mora y culminó en la ciudad de Colón, con el triunfo de Freddy Vargas y en la octava fracción, entre Michelena y La Grita que ganó Hernán Darío Muñoz.

Maya sume el liderato

En la etapa nueve, que partió en Seboruco y condujo la caravana hasta el Cerro El Cristo, mostró sus aptitudes el sanantoniense Yeisson Delgado, pero el merideño Carlos Maya desplazó al colombiano de su condición de líder y se mantuvo en la décima etapa que ganó Aldrin Salamanca y en la etapa once entre San Rafael del Piñal y Pregonero, donde se impuso el colombiano Federico Muñoz.

En esta etapa se produjeron dos retiros: Carlos Ochoa (Café Flor de Patria-Trujillo), que era tercero en la clasificación general, por recomendación médica y Noel Vásquez, debido a una fractura de clavícula producto de un accidente que sufrió a 5 kilómetros de la meta. En la fracción doce, entre San Agatón y Rubio, ganó el colombiano Raúl Gómez y el líder continuó siendo Carlos Maya.

Muñoz se adueñó del liderato

Quedaban solo dos etapas para que terminara la vuelta. La primera fue una contra reloj individual de 18,6 kilómetros, entre San Cristóbal y el Chorro El Indio que ganó Hernán Darío Muñoz, donde se apoderó del liderato de la carrera y la última etapa, disputada entre Ureña y San Cristóbal, con victoria para César Salazar y el campeonato para Hernán Darío Muñoz.

El mismo campeón expresaría luego de culminar la carrera, que Carlos Maya y Noel Vásquez habían sido dos grandes candidatos al título de la vuelta en su edición número 38.

El nuevo rey de la vuelta al Táchira, el antioqueño de Rionegro, Hernán Darío Muñoz, había corrido la Vuelta al País Vasco en 1996, representando al equipo español Fuenlabrada, pero sufrió una lesión que lo marginó de la Vuelta a España. Un año después, en el ascenso al Naranjo, en Oviedo, se fracturó la rótula, pero antes había sido sub campeón de la Vuelta a Venezuela y había sido tercero en la vuelta al Táchira.

En 1998 ganó la Vuelta a Costa Rica. En el 2002, un año antes de su victoria en la vuelta al Táchira, Muñoz había conquistado la Vuelta a Malasia y ocupó el puesto 27 en el Giro de Italia. En el 2003, el mismo año que ganó la Vuelta al Táchira, ocupó el puesto 46 en el Giro de Italia. Culminaba, con la victoria de Hernán Darío Muñoz, otra vuelta, cuya trayectoria y grandeza quisieron echar por el barranco, solo por intereses políticos.

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