De la escardilla a la bicicleta. (César Salazar ganó la XXXII Vuelta al Táchira, 1997). XXXIII

Crónica tomada del libro: Vuelta al Táchira en Bicicleta. (53 Años de Historia), escrito por el periodista Misael Salazar Flórez

Nació en Colombia como Epifanio Arcila, como Elio Villamizar, como Carlos Alba, como Efraín Rodríguez y como muchos otros que ganaron la vuelta al Táchira.

Como no tenía la edad para decidir por su propia cuenta, se dejó llevar a Venezuela y se estableció en el piedemonte que comunica al Táchira con la extensa llanura, de manera que se acostumbró a los parajes existentes en San Joaquín de Navay, El Milagro, La Pedrera, Santa Bárbara de Barinas, Socopó y Barinas.

Supo lo que era doblar el espinazo en días enteros de trabajo cuidando animales y cultivando la tierra y pensó en cambiar la escardilla por una bicicleta, como una posibilidad real de dejar aquél trabajo que a veces resultaba duro, muy duro.

Optó por una bicicleta de turismeros y en ella César Salazar hacía unos 30 kilómetros diarios recorriendo Abejales, Guayanito y Punta de Piedra.

Como si estuviera completamente seguro de que la escardilla no iba a ser su instrumento de trabajo, convenció a un señor de El Milagro y le sacó fiada una bicicleta que pagaba por cuotas cada quince y cada último de mes.

Entrenaba muy de madrugada, a las 4 y 30 de la mañana, iba a trabajar y luego retornaba a su entrenamiento a las 5 de la tarde. De algo estaba convencido César Salazar: la disciplina es necesaria para conquistar las metas.

Los entrenamientos de la madrugada se le fueron haciendo más llevaderos, desde que una muchacha supo que se levantaba muy temprano aspirando ser un ciclista con trayectoria y le regaló una linterna que le fue alumbrando el camino de la carretera y le fue alumbrando el camino de la vida.

Como tenía muchos amigos en La Pedrera, Punta de Piedra y El Milagro, por allí le regalaban comida para hacer más placentera la transición entre la escardilla y la bicicleta.

Y decidió ser ciclista

Llegó el momento de decidir qué era lo que quería hacer y se inclinó por el ciclismo. Quedó de subcampeón del Clásico de Concafé y Osman Pulgar lo puso a prueba durante seis meses antes de darle la oportunidad de ingresar al equipo de la Lotería del Táchira. Ya en la Lotería le cambiaron las cosas: tenía asesoría, tenía bicicleta, tenía recursos y tenía sed de triunfo.

La de 1997 fue su vuelta

El 8 de enero de 1997 arrancó en Valencia la que sería su vuelta al Táchira, pero antes tenía que luchar durante 12 etapas con pedalistas de 8 países: Cuba, Italia, Francia, España, Colombia, Costa Rica, USA y Venezuela.

La primera etapa partió de la capital del estado Carabobo y culminó en la capital del estado Cojedes, la calurosa San Carlos. En ese trayecto ganó el italiano Frigo Fulvio. La segunda fue una etapa con dos capítulos: el tramo «A’; entre Acarigua y Guanare que ganó el estadounidense Skip Spangenburg y el tramo «B’, un circuito en Barinas que ganó el cubano José González, con el liderato para Spangenburg.

César Salazar, nacido en Pereira, pero hecho ciclista en el Táchira, fue el campeón de la trigésima segunda vuelta

Entre Socopó y El Piñal se corrió la etapa más larga de la vuelta (170 Km), con la victoria para Julio Cesar Blanco y el liderato para Henry Meneses. Se habían corrido tres etapas y la vuelta ya sumaba tres líderes. La cuarta etapa también tuvo dos tramos: el primero, entre Peribeca y San Antonio del Táchira, ganado por Hussein Monsalve y el segundo tramo, un circuito Rubio-Bramón con victoria para el colombiano César Goyeneche y el liderato para Hussein Monsalve. Ya la vuelta había tenido cuatro líderes.

Sin un ciclista favorito

Por lo que había sucedió hasta la cuarta etapa, quedaba claro que no había un ciclista favorito para ganar la vuelta.

La quinta etapa correspondió al circuito en San Cristóbal que ganó el colombiano Goyeneche, regresando Hussein Monsalve al liderato de la carrera. En esta etapa, precisamente, cayó un aguacero que obligó a suspender la carrera por una hora. Fue esta la etapa donde se cayó la tarima de las autoridades, con dos personas lesionadas, entre ellas un efectivo de la Guardia Nacional. En la sexta fracción, entre San Cristóbal-La Mantellina y Palmira, ganó el colombiano Raúl Gómez, con otro colombiano, César Goyeneche como líder. Continuábamos sin un ciclista favorito.

Entre Ureña- San Antonio – Cúcuta- San Antonio – Ureña se disputó la séptima etapa ganada por el italiano Frigo Fulvio, con el liderato de nuevo para Hussein Monsalve, quien mantuvo el comando de la carrera en la octava fracción disputada entre Táriba -Tobogán Torbes- Parque La Marina- Av. Sucre y Táriba, donde ganó Pastor Linares.

En La Grita ganó Argiro Zapata, otro colombiano, asumiendo al mismo tiempo el liderato, posición que mantuvo en los dos tramos de la décima etapa, ganando el primero el costarricense Marcos Rodríguez y la contra reloj, entre San Pedro del Río y Palo Grande, donde se impuso el colombiano Hernán Darío Muñoz.

El turno de Salazar

Tuvo que llegar la etapa número once, con llegada en el Cerro El Cristo, para empezar a pensar en César Salazar como el posible campeón de la carrera. En efecto, el pedalista lotero ganó la etapa y se enfundó la camiseta de líder. En 1996, siendo líder de la carrera, Salazar tuvo que bajarse de la bicicleta, pero en 1997 ganó este trayecto, luego que los loteros «fundieran» al equipo colombiano.

La etapa 12 se disputó entre Cordero y San Cristóbal sobre una distancia de 113,2 km y allí ganó el colombiano Hernán Darío Muñoz, pero César Salazar, el de la bicicleta pagada a crédito y el que prefirió la bicicleta a la escardilla, se hizo campeón de la carrera en su edición trigésima segunda, correspondiente al año 1997.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *