A un segundo está la gloria. (XV. Vuelta al Táchira en Bicicleta, 1980). XX

Crónica tomada del libro: Vuelta al Táchira en Bicicleta: (53 Años de Historia), escrito por el periodista Misael Salazar Flórez.

Epifanio Arcila, campeón de la XV Vuelta al Táchira en Bicicleta

De Pereira había llegado a Venezuela por 1975, un hombre que, como muchos de sus paisanos, se había hecho ciclista a punta de repartir medicinas en una farmacia o en una droguería como allá llaman a los expendios de medicina.

«Éramos 8 repartidores de drogas’, contaría después Epifanio Arcila. Entre ellos competían para ganarse la vida, pero al mismo tiempo soñaban con ser ciclistas como «Cochise’, Pachón, Samacá, Severo Hernández y muchos otros que alcanzaron a repartirse la gloria en las carreteras colombianas.

No sabemos qué sucedió con los otros siete repartidores de medicina, pero Epifanio ingresó al Club de Ciclismo «Gran Turismo» y se fue a correr la vuelta de la juventud colombiana. Después se marchó a Venezuela, específicamente a Mérida y alcanzó el quinto lugar en la Vuelta a Venezuela de 1976. Participó por primera vez en la Vuelta al Táchira en el año 1977 cuando ganó José Patrocinio Jiménez, ubicándose en el puesto 23 y en 1978, cuando ganó Efraín Rodríguez, se ubicó en el puesto número 12. En 1979 el campeón fue José Duaxt Hernández y Epifanio Arcila fue séptimo, coronándose campeón de la montaña. Parecía que se iba acercando al título, poco a poco. Por 1980 se hallaba en Trujillo conformando el equipo de OPE, junto a Nelson Cabrera, Arsenio Nava, Jorge Orozco, Orlando León, José Omar Cabeza y Ramiro Infante. El técnico era nada más y nada menos que Viscencio Rivas, el primer venezolano que ganó una etapa en la Vuelta al Táchira, también de la extirpe trujillana.

Con este que parecía un súper equipo, llegó Epifanio Arcila a correr la Vuelta al Táchira de 1980. Sus rivales eran los colombianos que había regresado a la vuelta, luego de un año de ausencia y entre ellos se hallaban Carlos Julio Siachoque, Luis Carlos Manrique, Fabio Navarro, Manuel Ignacio Gutiérrez, Fabio Casas y Juan de Dios «Escobita» Morales.

La Unión Soviética, que consideraba un honor disputar la Vuelta al Táchira, llegó a San Cristóbal con Nikolai Kosarev, Víctor Okelelov, Alexander Dolvikin, Andrei Vedernikov e lldar Gubaldulin. Fue esta también la época de los mejicanos Luis Rosendo Ramos e Ignacio Mosqueda y fue también uno de los mejores años de los italianos, entre quienes se hallaban Franco Cáneva, Landoni y Giorgio Zanotti.

La vuelta pudo ser italiana

De hecho, pudo ser 1980 el año de Italia en la vuelta. Sólo que el súper equipo que trajo Trujillo, liderado por Epifanio Arcila, se le atravesó en el camino a Franco Cáneva y acabó con la esperanza azurri. Ellos habían dominado prácticamente la carrera.

El italiano Landoni ganó en la segunda etapa entre Santa Bárbara de Barinas y Barinas y se colocó la camiseta de líder. La mantuvo en la tercera etapa entre Barinas y Guanare que ganó el polaco Janusz Bienek, la conservó en la cuarta etapa que ganó su compañero de equipo Franco Cáneva, entre Guanare y Barquisimeto, en la contra reloj donde venció el ruso Dolvikin, en la quinta fracción donde ganó su paisano Giorgio Zanotti y en la sexta etapa entre Carora y Valera donde ganó el polaco Grzegorz Benasxek.

La de 1980 fue una de las vueltas donde México tuvo mejor actuación

En la etapa número 7, cuando la vuelta llegaba a Mérida, donde se impuso otra vez el polaco Benasxek, simplemente hubo un cambio en la camiseta de líder entre Landoni y su compañero de escuadra Franco Cáneva. El traslado de suéter entre los italianos coincidió con una denuncia acerca de un positivo de doping del entonces líder Landoni. El Laboratorio Toxicológico de la Universidad de Los Andes, detectó dictil-propion, que contiene anfetaminas, sustancia prohibida por la Unión Ciclista Internacional.

Un segundo alcanza para soñar

Había concluido el reinado de Landoni y comenzaba el reinado de Franco Cáneva. Entre Mérida y Tovar ganó el mexicano Luis Rosendo Ramos. Cáneva era el líder. Entre Tovar y La Grita, en el cumplimiento de la novena etapa de la vuelta, Epifanio Arcila libró un largo y duro duelo con el colombiano Manuel Ignacio Gutiérrez, pero el hombre que había comenzado repartiendo medicinas en su bicicleta, impuso su fuerza y ganó en la Ciudad del Espíritu Santo de La Grita. Arcila se había colocado a un segundo del líder Cáneva en la general y solo faltaba la última etapa de la vuelta.

Quedaba el último capítulo de aquella emotiva historia ciclística. Había que partir de La Grita hasta San Cristóbal y entre los 10 primeros pedalistas de la general no había más de 3 minutos de diferencia.

Epifanio Arcila era uno de estos 10 opcionados. Se hallaba a solo un segundo del líder y aunque muchos consideraban que esa mínima fracción de tiempo era insignificante, el trujillano pensaba que aún estaba lejos de la gloria. La gloria en realidad estaba a un segundo, pero mientras no lograra ese objetivo, el líder seguía siendo Franco Cáneva y el posible ganador de la vuelta era Franco Cáneva.

No quiso esperar mucho tiempo Epifanio Arcila. Casi saliendo de La Grita lanzó su primer ataque. «Si las cosas iban a ocurrir, que ocurrieran temprano’, dijo, y se marchó con Mario Medina, Carlos Alba, Janusz Bieniek, Gabaldulin, Landoni y Baldoni. Cánova ya no era el líder y la etapa apenas comenzaba.

Por el puerto de montaña en La Carbonera, Arcila fue tercero y era el líder. Por Palo Grande es cuarto y es el líder. Por Blanquizal, Colombia lanza un ataque certero contra el nuevo líder y apareció la figura de Nelson Cabrera, aquel gregario de oro con que contó Arcila para ganar la vuelta. Nelson Cabrera se había convertido para Epifanio Arcila, en lo que fue Nicolás Reidtler para Efraín Rodríguez: el ángel de la guarda. Ya todo estaba escrito cuando Arcila y sus acompañantes llegaron a El Mirador, bajaron a Puente Real y emprendieron el ascenso al Velódromo de San Cristóbal. El segundo que Cáneva le llevaba al trujillano arrancando la última etapa, se convirtió en un minuto y 6 segundos a favor de Epifanio Arcila. En la general lo escoltó el colombiano Manuel Ignacio Gutiérrez.

El campeón de la Vuelta al Táchira en su edición número 15, Epifanio Arcila, ganó en 1981 la sexta etapa del Clásico RCN y se convirtió en campeón de la montaña y las metas volantes. En 1981 también ganó la etapa Pereira-Manizalez y fue tercero en la clasificación final de la Vuelta a Colombia de ese año, luego de portar la camiseta de líder durante 10 días, perdiendo el título con Fabio Parra. En 1981 Epifanio Arcila participó en los mundiales de ciclismo de ruta de la entonces Checoslovaquia, cerrando así un año fructífero.

En 1982 ganó la tercera etapa de la Vuelta a Colombia y ocupó el cuarto lugar en la clasificación general final. En 1984 volvió a ser campeón de los sprint del Clásico RCN.

Epifanio Arcila vive hoy en la ciudad merideña de Ejido. Allí, en Mérida, consiguió a su esposa con quien tiene dos hijos y en 2017, cuando nos hallábamos escribiendo esta crónica, se recuperaba de una intervención quirúrgica a la que fue sometido en el año 2008. Las caídas que sufrió como ciclista, lo obligaron a una delicada operación para extraerle un tumor cerebral y desde entonces se hallaba en proceso de rehabilitación.

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