La Lotería del Táchira conoce la victoria. (XIII. Vuelta al Táchira en Bicicleta, 1978). XVIII

Crónica tomada del libro: La Vuelta al Táchira en Bicicleta: (53 Años de Historia), escrito por el periodista Misael Salazar Flórez.

Efraín Rodríguez (izquierda), campeón de la XIII Vuelta al Táchira en Bicicleta

José Patrocinio Jiménez regresó a defender el título que había conseguido en 1977 y junto a él disputarían la vuelta 59 pedalistas de Colombia, Venezuela, Rusia, Polonia, Italia, Costa Rica, Argentina y Bolivia.

Rusia regresaba con Víctor Okelelov y Rinat Sharafullin, quien había ocupado la sexta casilla en la edición anterior. Luis Enrique Murillo y «El Profesor» Plinio Casas vinieron acompañando a Patrocinio Jiménez y por Venezuela disputarían la carrera Nicolás Reidtler, Cecilio Freites, Olinto Silva, Epifanio Arcila, Efraín Rodríguez y José Duaxt Hernández entre muchos otros.

Si la vuelta anterior se había caracterizado por el dominio de Colombia a nivel de etapas (con seis triunfos parciales), en esta oportunidad el equipo de la Lotería del Táchira mostró un amplio dominio al ganar seis de las 10 etapas de la carrera. La racha ganadora del equipo lotero comenzó con el circuito en el cual se impuso Carlos Guerrero, aunque en la segunda etapa, entre San Cristóbal y La Grita, ganó el colombiano Plinio Casas y obtuvo también el liderato de la carrera. Otro lotero, «El León de Zorca’; Leonardo Bonilla, ganó el tramo La Grita-Tovar, donde Casas mantuvo el liderato y José Castellanos (Lotería), ganó la etapa Tovar-Mérida, donde Casas y Patrocinio Jiménez mantuvieron el 1, 2 de la clasifica ción general.

 Es esta la primera vuelta ganada por un ciclista de la Lotería del Táchira

El campeón de la vuelta del año anterior ganó el circuito disputado en Mérida, el italiano Bastianello ganó el otro circuito que se corrió en Barquisimeto, mientras que el lotero Víctor «Escaparate» Suárez ganó la etapa contra reloj entre las localidades larenses de Quíbor y Barquisimeto, en una distancia de 27,2 kilómetros.

Al igual que en la etapa contra reloj del año anterior, José Patrocinio Jiménez tiene una muy discreta actuación y el lotero Efraín Rodríguez avanza varias casillas en la clasificación general.

El trabajo de ablandamiento que la Lotería del Táchira viene haciendo sobre el equipo colombiano, desde el inicio de la carrera, va dando sus frutos.

En la octava etapa, disputada entre Barquisimeto y Acarigua, Víctor «Escaparate» Suárez protagoniza otra fuga junto a los argentinos Almada y Ruarte, el ruso Rinat Sharafullin y el lotero Efraín Rodríguez, quien le saca el mayor provecho a la escapada. Otra vez ganó «Escaparate» Suárez. El líder, Plinio Casas, llega en el puesto 40, Patrocinio Jiménez lo hace en el puesto 47 y Efraín Rodríguez desplaza al campeón de 1977 del segundo lugar de la clasificación general.

Plinio Casas se «perdió» en el llano

La novena etapa, entre Acarigua y Barinas, sobre terreno llano, sería el tramo decisivo de la Vuelta al Táchira de 1978. La Lotería del Táchira, bajo las órdenes de Osman Pulgar, lanza un ataque despiadado. Era lo que habían planificado y para ello tenían una carta escondida.

Víctor «Escaparate» Suárez arma el desorden con otra fuga cuando la caravana va transitando entre Las Matas y Tienditas. Junto a él parten el polaco Slauta, Efraín Rodríguez, Olinto Silva y se llevan a José Patrocinio Jiménez.

El líder, Plinio Casas, se queda en el lote que inicia una persecución que al final resultaría infructuosa. Por Barrancas ya Casas no es el líder de la carrera. Se había «»perdido» el colombiano en la inmensa llanura venezolana entre Acarigua y Barinas. Olinto Silva gana la etapa, pero Efraín Rodríguez pasa a ser el amo y señor de la vuelta. La estrategia del equipo lotero estaba dando sus frutos.

Reidtler, un gran coequipero

En el penúltimo capítulo, entre Santa Bárbara y Rubio, el líder rueda por la cinta asfáltica. Nicolás Reidtler lo ayuda, lo anima, se lo trae a rueda y lo conecta con el gran lote. Luego le cambian su bicicleta y posteriormente le devuelven la suya ya reparada, todo con sigilo, a escondidas, cual ladrones en carretera, con la velocidad del rayo para que los colombianos no se den cuenta y armen el avispero. Pasó el temporal, ganó en Rubio Justo Galaviz y el líder se preparaba para la última fracción de la carrera.

En la etapa entre Rubio, San Antonio y San Cristóbal, se invirtieron los papeles del año anterior. José Patrocinio ya no era el líder, era el que intentaba desbancar al líder. Nicolás Reidtler no era quien intentaba destronar a líder, como había hecho el año anterior. Hacía rato que «El Morocho» se había olvidado del título de la vuelta para sí y se había convertido en el ángel de la guarda de Efraín Rodríguez. La estrategia había dado resultado. Por fin la Lotería del Táchira había logrado ganar la Vuelta al Táchira, justo premio para una institución cuyo aporte a la carrera ha sido altamente significativo.

Del nuevo rey de la vuelta solo hay que agregar que su participación fue muy discreta en las vueltas anteriores, como discreta fue su actuación en las vueltas sucesivas. Su victoria fue producto de un recorrido topográfico muy adaptado a sus aptitudes, de su especial olfato para las fugas decisivas de la carrera, de la inteligencia con que Osman Pulgar planificó cada una de las etapas, del libreto que cumplió al pie de la letra Víctor «Escaparate» Suárez, del apoyo que siempre recibió de Nicolás Reidtler y del descuido del equipo colombiano que se dio cuenta muy tarde que él era la carta tapada de la Lotería del Táchira para ganar la vuelta.

Por todas estas razones, Efraín Rodríguez logró inscribir su nombre entre los ganadores de la Vuelta al Táchira en Bicicleta.

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