Ganó “el bendecido de Dios». (XII. Vuelta al Táchira en Bicicleta, 1977). XVII

Crónica tomada del libro: La Vuelta al Táchira en Bicicleta. (53 Años de Historia), escrito por el periodista Misael Salazar Flórez

De no haber sido por la intervención del entonces presidente colombiano, Alfonso López Michelsen, la edición número doce de la Vuelta al Táchira se hubiera corrido sin la presencia de Colombia, luego de once años de participaciones ininterrumpidas. La Federación Colombiana de Ciclismo alegaba que no había recursos para enviar la delegación al giro tachirense, hasta que intervino el mandatario y resolvió la situación. Ello explica por qué el equipo integrado por José Patrocinio Jiménez, Plinio Casas, Fabio Navarro y Luis Enrique Murillo, llegó a San Cristóbal el día anterior al inicio de la carrera.

Los colombianos ganan seis etapas de manera consecutiva

La expectativa era mayúscula y había suficientes razones para ello. José Patrocinio Jiménez, quien había nacido en Ramiriquí (Boyacá), tenía 24 años cuando llegó a la Vuelta al Táchira, pero venía de ganar la Vuelta a Colombia, el Clásico RCN y la Vuelta a Guatemala. Esa era la razón por la cual las autoridades ciclísticas colombianas lo habían incluido en la cuarteta que debía disputar la Vuelta al Táchira.

El «Viejo Patro”, como después llamaban a este extraordinario corredor, tenía los ojos puestos en la Vuelta al Táchira. Luego de la brillante actuación en 1975 con Serguei Morozov y en 1976 con Yuri Mijailov, los rusos llegaron a disputar la carrera con Bologov Vitali, Trinchin Dimitri, Sharafullin Rinat y Gubaidulin lldar. Polonia trajo a Tadeusz Zawada, Ebel Bronislaw y Jan Tribala. Italia vino representada por Claudio Corti y Alfredo Dalpián, entre otros. Cuba inscribió a José Antonio Pérez, Lázaro Santos, Raúl Vásquez y Elio Martínez. Ese mismo año, el italiano Corti se titularía campeón mundial aficionado en San Cristóbal y otro italiano, Francesco Mosert se titularía campeón mundial a nivel profesional.

Nicolás Reidtler era el capitán de la Lotería del Táchira y Fernando Fontes capitaneaba el equipo Martel «A”. Epifanio Arcila, Rodolfo Arce, Adín Albarrán, Juan Arroyo y Ramón Noriega, formaban parte de los 68 ciclistas que, al igual que Patrocinio Jiménez, aspiraban una decorosa actuación en la Vuelta al Táchira de 1977.

Colombia impone su ley

Luis Enrique Murillo (Colombia) le gana la primera etapa a los rusos Rinat e lldar. En la segunda fracción, entre San Cristóbal y La Grita, José Patrocinio Jiménez y Epifanio Arcila protagonizan una fuga que los lleva hasta Palo Grande. Luego se reagrupan los ciclistas, pero el que a futuro fuera considerado el mejor escalador del mundo, José Patrocinio Jiménez, se marcha solitario y solitario pasa por Seboruco. El italiano Dalpián lo alcanza llegando a La Grita, pero es el colombiano el ganador de la etapa y quien se coloca la camiseta de líder. Es la segunda etapa ganada por los colom­ bianos.

Otra vez Nicolás Reidtler debe conformarse con el subcampeonato

En la fracción entre La Grita y Tovar gana el colombiano Plinio Casas; entre Tovar y Mérida gana el también colombiano Fabio Navarro, el circuito en Mérida es ganado por Plinio Casas y en la sexta etapa, entre Caño Zancudo y Valera, gana otra vez el colombiano Luis Enrique Murillo. Colombia había ganado seis etapas de manera consecutiva y José Patrocinio Jiménez, a pesar del tiempo que perdió en Valera, conserva el liderato de la carrera. Nicolás Reidtler se convierte en la gran amenaza para el colombiano.

Después de Colombia, Rusia

En la etapa Santa Ana-Guanare, el ruso Sharafullin Rinat protagoniza una larga y solitaria escapada que lo lleva primero a «Árbol Redondo» y «Aguas Negras’; gana la etapa y rompe la racha de victorias colombianas.

Entre el Santuario de la Virgen de Coromoto y Guanare se corre la parte «A» de la octava fracción, una contra reloj de 23 kilómetros. Tres noticias se producen en este cortísimo tramo: Cirilo Correa gana la etapa. El líder, Patrocinio Jiménez se desploma y apenas logra llegar en el puesto 23. Nicolás Reidtler desplaza a los colombianos Navarro y Murillo y se coloca muy cerca de Plinio Casas y del líder.

El tramo «B’; entre Guanare y Barinas lo gana el cubano Lázaro Santos y en la etapa entre Santa Bárbara y Rubio, Nicolás Reidtler hace muchos esfuerzos por destronar al líder, pero no lo consigue. Tampoco lo logra en la última etapa entre Rubio-San Antonio-San Cristóbal que gana el polaco Ebel Bronislaw y al final «El Morocho» se conforma con el segundo lugar en la clasificación general. Reidtler suma el tercer sub campeonato de la Vuelta al Táchira. Otra vez estuvo cerca pero no logró su objetivo de ganar la vuelta. Esta vez se le interpuso José Patrocinio Jiménez.

Patrocinio, amo y señor

El nuevo campeón de la Vuelta al Táchira de 1977 -ya lo dijimos– había ganado el año anterior la Vuelta a Colombia, el Clásico RCN y La Vuelta a Guatemala. Cuatro años más tarde, en 1980, se ubica sexto en el Tour de L’Avenir, en 1981 se ubica tercero en la misma prueba y en 1982 gana el Coors Classic.

En 1983 vence al gran Robert Millar en el legendario y temible alto de Tourmalet, en la décima etapa del Tour de Francia donde al final ocupó el puesto número 17. Venciendo al escosés Millar, no quedaba duda de que Patrocinio Jiménez era el mejor escalador del mundo. Su gloriosa carrera incluye la Vuelta a España, prueba que corrió siendo profesional con el equipo español Teka.

Luego de haberse retirado del ciclismo y dedicado ya a sus negocios particulares, entrevistaron al «Viejo Patro”. «Yo soy un bendecido de Dios -dijo-porque el ciclismo me dio fama, relaciones, dinero y una hermosa familia”. Su vida transcurre hoy echando chistes, mamando gallo y manejando una van para ganarse la papa, como él mismo dice. En una palabra, su vida transcurre felizmente.

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