Marcial Maciel: El Legionario de Cristo que abusó sexualmente de 60 niños.

Este depredador sexual fue protegido por el papa Juan Pablo II y por su Secretario de Estado, el polémico cardenal Ángelo Sodano, entre otros.

El depredador sexual recibe la bendición de Juan Pablo II

Misael Salazar F.

El comportamiento del sacerdote mexicano, Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, viola todos los preceptos que sobre un guía religioso y espiritual, ha creado y defendido la iglesia católica.

En 1941, Maciel funda la congregación religiosa Los Legionarios de Cristo. Con el apoyo espiritual y muchas veces económico del   Vaticano, dicha Orden llega a tener presencia en 21 países del mundo. Y con el silencio más espantoso de El Vaticano, Maciel hace de su congregación uno de los más connotados centros de abuso sexual a menores, seminaristas y sacerdotes.

Tras décadas de silencio y negación de los hechos, la congregación de Marcial Maciel acaba de publicar un informe con datos escalofriantes: Integrantes de la Orden –dice el informe–, abusaron sexualmente de 175 niños”. Y lo que es peor: Marcial Maciel, el fundador de la congregación, personalmente se encargó de abusar de 60 niños de su orden religiosa.

Pero Maciel no solo fue un depredador sexual, quizás de los más reconocidos dentro de la iglesia católica. Luego de su muerte, en el 2008, se supo que tuvo al menos cuatro hijos en varias mujeres y que era adicto a las drogas. En conclusión, era drogadicto, convivía con varias mujeres y con casi todas tuvo hijos y, además, abusaba de los niños, los seminaristas y los sacerdotes jóvenes. Incluso, permitió que la cadena de abusos sexuales se hiciera común en los centros religiosos o educativos de la orden. El informe de los Legionarios de Cristo, admite que los menores y seminaristas abusados sexualmente, crecían en edad y autoridad y se convertían a su vez en abusadores y violadores de otros niños y seminaristas y estos, al mismo tiempo, esperaban su turno para violar y abusar de otros niños y otros seminaristas.

Silencio cómplice de El Vaticano

Tan graves hechos de pederastia cometidos por el fundador de los Legionarios de Cristo y los integrantes de su congregación, sucedieron bajo el silencio cómplice de El Vaticano.

Como si actuara de forma premeditada, Marcial Maciel se aseguraba de mantener intacto el apoyo de las altas autoridades de El Vaticano, empezando por el papa de turno, para protegerse de su conducta abusiva.

Prueba de ello es la una fotografía histórica donde el Papa Juan Pablo II, en ejercicio de su pontificado, recibe a Marcial Maciel en El Vaticano y lo bendice como uno de los hijos predilectos de la iglesia católica. Juan Pablo II expresaba su admiración por el sacerdote abusivo y lo colocaba como ejemplo por defender las posiciones más conservadoras de la iglesia.

Según el alto prelado, Maciel también contribuía de manera significativa a reclutar clérigos para la iglesia. Pero, aun sabiéndolo, el Papa pasaba por alto que muchos de esos clérigos eran reclutados para ser abusados sexualmente y para enseñarlos a abusar de otros en el futuro.

El Cardenal Ángelo Sodano también protegió al depredador sexual Marcial Maciel

El famoso depredador sexual mexicano también contó con el apoyo y el silencio cómplice del todopoderoso cardenal Ángelo Sodano, Secretario de Estado durante el pontificado de Juan Pablo II y Decano del Colegio Cardenalicio, ente encargado de convocar el cónclave, en caso de ausencia de la máxima autoridad de la iglesia católica.

Sodano conocía de todas las denuncias contra Marcial Maciel y como lo hizo con muchos otros casos de pederastia, archivó los documentos y no permitió que fueran investigados sacerdotes, obispos, arzobispos y cardenales acusados de abuso sexual a menores, seminaristas e incluso sacerdotes.

Sodano acaba de renunciar al cargo de Decano del Colegio Cardenalicio y el Papa Francisco le acaba de aceptar la renuncia. Este cardenal, que ejerce su poder bajo las sombras del El Vaticano, es uno de los mayores contradictores de Francisco, a quien acusa de ejercer un pontificado muy liberal. Es obvio que así piense y actúe Sodano, uno de los representantes del ala más conservadora de la iglesia católica.

El caso es que tanto Juan Pablo II, como Ángelo Sodano y muchos otros jerarcas de la iglesia católica, protegían a este abusador en serie, que solía decir a sus víctimas: “Tengo una despensa denominada Pio XII para abusarlos sexualmente, porque con ello controlo un dolor estomacal que me molesta”.

Como casi todos los sacerdotes abusadores, Marcial Maciel utilizaba el poder y la autoridad de la iglesia para cometer sus actos carnales en contra de niños de entre 11 y 16 años, seminaristas y sacerdotes jóvenes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *