Bolivia es un caos. Renunció el jefe policial que pidió la renuncia de Evo Morales

En Bolivia promovieron un golpe de Estado sobre la base de fomentar el desorden y el irrespeto entre los propios ciudadanos de un mismo país.

Incendiados 33 buses de servicio público en Bolivia

Misael Salazar F.

Bolivia amaneció el lunes en un caos total.

Luego que el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera dimitieran, obligados por las circunstancias y el golpe de Estado, se produjo la renuncia de la presidenta del senado y del presidente de la Cámara de Diputados.

Como consecuencia, se rompió la cadena de mando. Con la policía auto acuartelada para forzar la renuncia del presidente Morales, el caos se tomó La Paz y otras ciudades del país. Cada quien hace lo que quiere en un país donde nadie parece tener el control, ni siquiera los golpistas.

En La Paz fue incendiada una central con 33 buses Puma Katari de servicio público. Las viviendas de una periodista de la televisión, del rector de una universidad y de varios ministros también fueron quemadas, como fue atacada la vivienda del ex presidente Evo Morales o como fue atacada la embajada de Venezuela en La Paz.

Muchos comercios fueron saqueados e incendiados y los vecinos tuvieron que improvisar barricadas para poder protegerse de los desmanes propios de una ciudad sin gobierno, con su policía encerrada en los cuarteles, sin jefes que impartan órdenes y con unos dirigentes que encabezaron un golpe de Estado a punto de promover el desorden y el irrespeto entre los bolivianos.

Renunció el general que pidió la renuncia de Evo Morales

General Vladimir Yuri Calderón

Si hay un buen ejemplo del desorden y el caos en que vive hoy Bolivia, es la renuncia del general Vladimir Yuri Calderón, comandante de la Policía, quien el domingo exigió la renuncia del presidente Evo Morales, una vez que lo hiciera también el jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman.

Calderón era el comandante de la desmovilizada policía. Y cuando suponía que había logrado concretar el golpe de Estado, junto a otro actores, militares y civiles, se halló conque sus subalternos exigieron su cabeza, de la misma manera que él había exigido la de su comandante y presidente, Evo Morales.

En vista del caos en que se halla el país, el Estado Mayor de la Policía pidió que los agentes salieran a la calle a poner control y tratar de restablecer el orden. Fue entonces cuando los subalternos dijeron que solo saldrían a la calle cuando su comandante, el general Vladimir Yuri Calderón, dejara se der su jefe. El Estado Mayor también tuvo que pedirle la renuncia al comandante de la Policía y la Policía quedó sin liderazgo.

La OEA rechaza una salida inconstitucional

La Organización de Estados Americanos (OEA), emitió un comunicado rechazando cualquier salida que no esté prevista en la Constitución boliviana.

El Secretario General del Organismo, Luis Almagro, solicitó a los órganos legislativos reunirse y tomar una decisión urgente para comenzar a poner orden en un país sin ley.

Para este lunes también está previsto que la senadora Jeanine Áñez asuma la presidencia y proceda a organizar un proceso electoral que ponga orden en el desorden en que hoy está convertida Bolivia después del golpe de Estado.

Una vez reunidos los órganos legislativos (Senado y Cámara de Diputados), deben proceder a designar la persona que se encargue de la presidencia de manera transitoria. Solo entonces empezará al reinar el orden donde actualmente reina el caos.

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