Johant Chacón, un estilista venezolano que halla el éxito en Italia

Perteneciente al mundo de la alta costura, este venezolano, diseñador de moda, emigró a México y luego a Italia. Allí vive y allí ganó el premio “Moda Cittá dei Sassi” (Ciudad de las piedras). Johant compartió su experiencia como migrante con Sin Fronteras Today.

Johant Chacón estilista venezolano

Mayela Barragán Zambrano

Corresponsal en Italia

Aunque tenga pocos años residiendo en Italia, entre Milán y Roma, ya en este país, por los premios que ha recibido, es reconocido como una excelencia internacional de la alta costura. Su colección Il fiore della vita (La flor de la vida), revela uno de los elementos que más caracterizan su trabajo: “La espiritualidad”.

Johant Chacón es un hombre con toda la fuerza de los cuatro elementos. Y no podía ser menos, es un maracayero con un gran linaje apureño. En esta entrevista para Sin Fronteras Today, conoceremos un poco de él. La modalidad que utilizamos para interactuar con Johant fue el contacto telefónico y luego, vía WhatsApp, realizamos la entrevista.

– Johant, ¿por qué decidiste emigrar?

– ¡Hola, muy buenos días!, un saludo muy cordial y caluroso para Sin Fronteras Today. Después de que me gradué como diseñador de moda, sabía que era un camino que tenía que tomar obligatoriamente, porque irme al exterior representaba enriquecer y engrandecer mi carrera para mejorar los conocimientos que tenía; aparte de que fue un pronóstico de todas las personas que conocía como estudiante, porque todo el mundo me decía: “No, Johant, tú te tienes que ir fuera de aquí, porque vas a crecer, vas a aprender”. Y pasó mucho tiempo, antes de que saliera de Venezuela sin saber qué era lo que significaba la palabra migrante. Fue fuerte dejar a toda mi familia. Fue duro marcharme sin conocer el significado de la palabra migrante, porque de ese significado no está permeada nuestra realidad. Nosotros en nuestro país tuvimos muchas personas que llegaron de otros países y allí, una vez que pisaban nuestra tierra, se convertían en venezolanos. En Venezuela las palabras “migración” y       “extranjero” no están en la cotidianidad; no tienen la connotación que tienen en el resto del mundo, cuando mucho podrás decir: “Giuseppe el italiano”, o “Pedro el mexicano”, una cosa así, pero solo para referir, porque para nosotros son ¡Pedro y Giuseppe y punto! Como mentalidad, para nosotros, la gente que vive en nuestro país es venezolana, por lo menos en mi familia es así como lo pensamos.

El estilista venezolano con una de sus creaciones

De la terrible emigración que sufre Venezuela, ¿qué historia te ha conmocionado?

En particular recuerdo dos casos que me impresionaron  mucho y que tienen que ver con personas muy allegadas a mí. El primero fue con el hermano de una amiga de Valencia, un muchacho que se había marchado a Colombia y que estuvo mucho tiempo desaparecido. Nadie sabía nada de él, la familia no lograba encontrarlo, hasta que un día una amiga que viajaba en autobús por territorio colombiano con el objetivo de llegar a Ecuador, se bajó en una gasolinera y por pura casualidad se lo encontró y lo reconoció. Estaba de indigente en la gasolinera, no tenía ni dientes; lo habían agredido tan salvajemente que había perdido completamente la memoria. Otro caso que me dolió mucho fue el de un par de hermanos que habían caminado más de 200 kilómetros a pie, porque querían llegar a Perú, pero atravesando una autopista en Colombia fueron atropellados. Hay muchos casos como estos dos, y es terrible que muchos amigos se hayan visto obligados a dejar el país, a renunciar a su zona de confort, porque las condiciones de vida en Venezuela son difíciles, pero cuando han emprendido el camino para empezar otra vida se han encontrado con sus vidas truncadas.

 ¿Hacia dónde te dirigiste cuándo te vas de Venezuela por primera vez?

– Mi primera experiencia como migrante fue en México y no tengo nada que decir con respecto a ella. Fue un ambiente muy cosmopolita, trabajé en medio de gente, fotógrafos y modelos de todo el mundo. Luego me vine para Italia, y cuando llegué aquí sí fue un cambio fuerte, porque cuando llegas a Italia, entras en el ámbito del migrante, precisamente eres un extranjero, eres un extra comunitario.

Es un poco difícil adaptarse a la mentalidad que tienen los italianos con respecto a las personas que llegan a su país y mucho más en Italia donde  creo que ahora está muy marcada esta situación de los migrantes, de la migración, y tengo que admitir que yo, como venezolano, en realidad no me siento emigrante, porque todos sabemos que para los venezolanos el planeta es de todos los seres humanos que lo habitamos, y decir Venezuela es simplemente decir familia, es decir raíces, es decir de dónde vienes.

Johant Chacón, antes y después

 ¿En qué año llegas a Italia?

– En el 2012 vine por primera vez y en esa ocasión conocí varias personas que estaban involucradas en el mundo de la moda y me dieron la oportunidad de hacer algunos trabajos en colaboración y así pudieron conocer mis creaciones. Vivía en México y me vine por la oportunidad de emprender un negocio que no se dio, por lo que cuatro meses después me regresé al país azteca.

Premio “Cittá dei Sassi”

 Entre los premios que has recibido en Italia, el más prestigioso es el Premio Moda Città dei Sassi 2019.  Città dei Sassi (Ciudad de las piedras) es Matera. Esta ciudad italiana ubicada en la región de Basilicata es patrimonio de la UNESCO,  es la tercera ciudad más antigua del mundo, porque tiene un pasado de alrededor de 10 mil años, además es la Capital europea de la Cultura 2019 y cinematográficamente muy famosa por haber sido la escenografía de películas como: El Evangelio según San Mateo, de Pasolini (1964), La Pasión de Cristo, de Mel Gibson (2002), y Ben-Hur, de Timur Bekmambetov (2016), puedes contar a Sin Fronteras Today, ¿cómo llegas a concursar en el Premio Moda Città dei Sassi 2019?

– A finales del 2014 las personas que habían trabajado conmigo en el 2012 me volvieron a contactar y me escribieron diciéndome que existía la posibilidad de que pudiera enviar mi proyecto a un evento muy importante que se realizaría en el 2015, y me recomendaron que leyera toda la información. Obviamente yo estaba súper dispuesto, porque desde que había venido por primera vez a Italia, mi meta siempre había sido regresar. Así me presentaron el concurso Premio Moda      “Città dei Sassi” cerciorándose previamente de que podía enviar mi proyecto.  Los organizadores del Premio aceptaron, porque, además, para el evento era interesante, ya que era la primera vez que venía alguien de otro continente. Yo era el primer latinoamericano que participaba en el concurso y en esa oportunidad, en el 2015, gané el Premio al Cinema y el Premio a la Ciudad de Matera. Este último consistía en seleccionar el traje que sería la imagen para la entrega del Premio “Città dei Sassi” 2019. Por lo que envié mi proyecto. Fue un trabajo hecho con el mayor amor del mundo y quedé seleccionado. Concursábamos doscientas personas y quedé entre los ocho finalistas. Fue algo magnífico, y este año, aunque ya era ganador, cuando me seleccionaron como el ganador entre los ocho finalistas y premiaron los vestidos, ya para mí fue solo un valor agregado.

– ¿Por qué emprendes el camino de la Alta costura?

Prácticamente yo nací estilista. Cuando era pequeño, en mi mundo de fantasía usaba las sábanas de la cama de mis padres para crear vestidos. Todo lo que veía me lo imaginaba como un traje, y la primera cosa que recuerdo me llamara mucho la atención, ocurrió cuando tenía seis años: Estaba viendo la televisión mientras transmitían el red carpet de los premios Oscar y le pregunte a mi mamá que, ¿qué era eso?, que ¿por qué esas mujeres estaban vestidas así? Entonces ella me dio la explicación, y así comenzó mi pasión por la Alta Costura, porque me dije: Bueno yo también quiero hacer eso, ¡quiero crear vestidos fantásticos para las mujeres!, que las haga ver maravillosas como reinas y desde aquel instante parte mi pasión por la moda, la creatividad, por este mundo infinito de los creadores, ¡perdón, de los co-creadores!, porque nosotros solo estamos reactivando lo que ya está creado.  Soy un amante de la fantasía, del brillo, porque pienso que es la máxima expresión de esta manifestación artística que ha hecho el hombre para cubrir el cuerpo, como lo es la moda.

– ¿Dónde recibiste formación?

– Tenía diecisiete años y al terminar el bachillerato, empecé a trabajar en una fábrica de cinturas y carteras, donde pude aprender un oficio que me sirvió mucho, porque aprendí a conocer y trabajar las pieles. ¡Venezuela tenía excelentes tenerías! Trabajando en esta fábrica un día envié un diseño de un vestido a una amiga, ella lo dio a conocer entre sus amigos y estos se quedaron tan maravillados que le sugirieron a ella que me inscribiera en el Instituto de Diseño y Moda de Caracas, una escuela relativamente reciente para el tiempo. Así fue, allí estudié cuatro años y al egresar como diseñador de moda me pidieron que fuera profesor de la escuela, por lo que trabajé por un tiempo como profesor, también como el encargado de los vestidos para las telenovelas. Y así, poco a poco, curso tras curso, fui perfeccionándome.

Háblame de tus raíces, ¿en qué ciudad de Venezuela naces y cuándo?

– Yo nací en Maracay, estado Aragua, el 24 de julio, el mismo día que nació nuestro Libertador Simón Bolívar. ¡Nací Libertador! Creo que también eso forma una parte fuerte de mi carácter. De mi personalidad, porque ese fue un punto de referencia que tuve desde que nací. De niño todo el mundo me decía: “Oye que bien, naciste el día en que nació el Libertador”. Pero siendo tan pequeño yo no podía saber quién era el Libertador, lo tuve que aprender. Soy el mayor de cinco hermanos, mi papá ya no está, solo tengo a mi mami que por cierto tengo ocho años que no la veo por esta misma situación de la migración. Y vengo de una familia numerosa, mi bisabuelo paterno tuvo diecinueve hijos, era el doctor Diego Eugenio Chacón, nacido en el Estado Apure, en una familia de un linaje muy extenso. Todos ellos fueron preparados para contribuir al crecimiento de Venezuela, de nuestra tierra. Todos fueron educadores, militares, profesionales verdaderamente destacados que han contribuido al desarrollo de nuestro país. Es una familia muy numerosa de la que estoy muy orgulloso.

 ¿Cuál es tu estilista preferido, o preferida?

– En realidad son muchos, tengo varios mentores que siempre he admirado por su filosofía. Yo veo la moda como la manifestación artística de cubrir el cuerpo que ha tenido el hombre desde sus inicios, desde cuando comenzó a usar pieles de animales para cubrirse el cuerpo, y mis estilistas preferidos son: Christian Dior, Emanuel Ungaro, Cristian Lacroix,.. Tantos, porque dado que soy muy curioso, más que preferidos por sus piezas me gusta conocer sus filosofías. También puedo citar a Yves Saint Laurent, a Guy Meliet, el maestro parisino que en Venezuela nos enseñó Alta costura. Y lógico, obviamente, a nuestra estrella Carolina Herrera, porque siento mucha admiración por ella, o por Coco Chanel, o Cristóbal Balenciaga.  A propósito de Christian Dior, conservo las páginas de la revista Estampas del 1954 donde aparece el reportaje de su visita a Caracas, cuando fue a inaugurar la primera boutique Cartier de Latinoamérica, Christian Dior admiraba la elegancia de las mujeres venezolanas.

 Johant, por teléfono me dijiste que es al venezolano al que le toca operar bien para demostrar cuán grande es nuestro país, ¿por qué?

– Claro que sí, por supuesto, es al venezolano, porque al salir del país se convierte en un embajador y da a conocer nuestras costumbres, nuestra cultura, la educación, nuestra filosofía de vida dando lo mejor de sí como ser humano, como persona, como profesional. Para nadie es un secreto que los venezolanos están preparados, educados, para ser hombres de mundo, de hecho, para la muestra un botón. Hoy hay miles, y miles de venezolanos regados por el mundo que están haciendo cosas maravillosas. Hay otros venezolanos, que por diferentes circunstancias se descuidaron y entraron en otros caminos, pero somos más los venezolanos dignos, los capaces, los que estamos en este momento en el mundo mostrando nuestra filosofía y haciendo ver lo que significa ser venezolano, y yo, si volviera a nacer, volvería a nacer venezolano.

– Las últimas dos preguntas que le envié a Johant Chacón vía WhatsApp para cerrar la presente entrevista fueron las siguientes: Si te pidieran ahora que diseñes un vestido llamado Venezuela, ¿en qué te inspirarías?

– Sin duda diseñaría un traje que se inspire en la dignidad humana y la necesidad de libertad.

 Y ¿cuál es el plato venezolano por el que sientes más nostalgia?

– ¡Ah, tengo tanta nostalgia!, recuerdos de cuando era niño, de las chucherías, o las cachapas. ¡Pero quién no va a extrañar una cachapa recién hecha y bien calientica! ¡O el pabellón!  ¡O sentarse a la mesa y compartir la frescura de nuestros alimentos! Ahora que lo pienso, ¡en realidad extraño muchas cosas, yo soy dulcero, por lo que extraño mucho un helado de coco, un bienmesabe, una catalina, una chicha! ¡Guao, que viva Venezuela!, finalizó diciendo Johant Chacón.

1 comment on “Johant Chacón, un estilista venezolano que halla el éxito en Italia

  1. magda

    Hola que bello reportaje de mi amigo de infancia de Jhoan Chacon, y doy fe cuando el era un niñito de apena 3 4 añitos el jugaba mucho vistiendo a las muñecas, les cambiaba el corte del cabello y las vestía con hojas, siempre lo recuerdo, doy fe desde su niñez ya queramos vecinos de la Urbanizacion las Acacias aqui en Maracay,- Venezuela,…. UN URRA PARA TI JHOAN!

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