Agentes fronterizos usan gas lacrimógeno para detener a grupo de 50 migrantes que irrumpieron en el puente del Río Grande

gas lacrimogeno

Los agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (U.S. Customs and Border Protection: CBP) tuvieron que usar gas lacrimógeno y gas pimienta a ayer sábado para impedir que casi 50 «indocumentados» entraran ilegalmente a Estados Unidos después de que irrumpieran en un puerto de entrada a lo largo de la frontera México-Estados Unidos en Texas, dijeron las autoridades.

El incidente en el Puente Internacional Pharr-Reynosa tuvo lugar alrededor de las 4 a.m. El puente está cerrado entre la medianoche y las 6 a.m., pero la CBP ha tenido que construir barreras temporales en medio del tramo debido a la gran afluencia de migrantes que utilizan el puente por la noche.

«Ignorando las órdenes de detenerse, el grupo se precipitó repentinamente hacia las barricadas temporales, dobló los postes metálicos y desactivó el alambre de concertina fijado a la barrera», dijo una fuente de la CBP.

Funcionarios de la CBP, agentes de la Patrulla Fronteriza, la policía local de Pharr y miembros del Departamento de Seguridad Pública de Texas fueron llamados para impedir la entrada del grupo, según se tuvo conocimiento.

«Varios hombres del grupo hicieron caso omiso de las órdenes de detenerse y atravesaron físicamente las barreras», dijo el funcionario. «Cuando los agentes de la CBP se enfrentaron a ellos, los migrantes comenzaron a agredirlos con puñetazos, patadas e intentos de apoderarse de los dispositivos de protección de los agentes.

Dos personas fueron acusadas de obstrucción a la justicia y hay cargos federales pendientes contra otras 14 personas que fueron detenidas, dijo el funcionario, quien agregó que los funcionarios mexicanos retiraron a las personas restantes del puente.

El puente abrió nuevamente el tráfico comercial a las 8 de la mañana después de un retraso de dos horas.

Abuso de la fuerza policial

Así mismo se conoció que ONG´s y activistas pro derecho humanos denunciaron el exceso en el uso de la fuerza por parte de las autoridades policiales, sobre todo por ser un grupo tan pequeño de personas que buscan una mejora calidad de vida huyendo de las crisis en sus países de origen

La administración Trump ha ordenado que los solicitantes de asilo permanezcan en México mientras sus casos son escuchados en un esfuerzo por disminuir el flujo de la mayoría de los migrantes centroamericanos hacia la frontera sur. La Casa Blanca también dijo esta semana que prohibía a los inmigrantes buscar protección en Estados Unidos si pasan primero por otro país, aunque esa regla ha sido impugnada en los tribunales.

Estas políticas y otras que dificultan la búsqueda de asilo han llevado a algunos migrantes a cruzar la frontera ilegalmente por desesperación.

El gobierno mexicano anunció planes para esta semana para gastar millones de dólares en mejorar los refugios para migrantes y los centros de detención que albergan a familias, pero en el sur de México, lejos de la frontera con Estados Unidos.

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